Cosas de la vida. Por favor, tome nota.Hace años un joven renegaba de su padre a quien le gustaba ayudar a la sociedad.
El padre de familia se capacitó, a como sus recursos se lo permitían, para brindar auxilio a personas que se accidentaban.
Su hijo no quiso seguir sus pasos. El se había prometido dedicarse a ganar dinero, “para no estar tan fregado como su papá”. Y así fue.
El hijo se hizo hombre y ahora tiene a su propia familia.
Como siempre, la vida no olvida recordarnos nuestra misión.
Hace aproximadamente un año, Arauco López Ochoa sufrió la pena que representa un hijo con fracturas en la cabeza, el joven José Manuel cayó de un vehículo en movimiento.
La cruz roja tardó 45 minutos en llegar al lugar del accidente a brindarle auxilio, en ese tiempo su padre (como muchos de nosotros lo hemos hecho) hizo promesas a cambio de la salud de su hijo José Manuel.
Así es como el grupo de auxilio Brigadas del Sol llega a Hermosillo, y es precisamente Arauco López Ochoa el director y promotor de este grupo que se sostiene gracias a las contribuciones de sus propios voluntarios.
Los 47 voluntarios que forman este grupo de auxilio, que van desde los 15 hasta los 60 años de edad, trabajan los viernes, sábados y domingos. Para cubrir su turno tienen que aportar 50 pesos que se destina al pago de gasolina de las 8 unidades de emergencia equipadas para brindar atención prehospitalaria.
José Ignacio Valencia, es el comandante del grupo, él está al pendiente de la capacitación de los voluntarios que trabajan coordinadamente con los bomberos y agentes de policía, en el norte de la ciudad de Hermosillo.
¿Por qué solo en el norte de la ciudad? Al concentrar sus esfuerzos en una zona de Hermosillo, tienen la certeza de llegar a brindar auxilio en los accidentes entre 5 y 6 minutos. Tiempo que puede ser determinante para salvar una vida.
Su misión va más allá. Brigadas del Sol pretenden capacitar a las familias para evitar accidentes. ¿Pero sabe qué? Para apoyar a las personas que puedan sufrir un accidente, estos jóvenes y adultos tienen que esperar al rayo del sol en la gasolinera ubicada en Progreso y Solidaridad. ¿Le parece justo? ¿Quiere apoyarlos? En el teléfono 2 61 31 41 le pueden decir qué necesitan, ya que no aceptan dinero en efectivo.
Genial, ¿no? ¿Quién dice que no hay héroes entre nosotros?
Por cierto, Ernesto “Pato” de Lucas Hopkins y Ulises Cristópulos son los representantes populares del norte de la ciudad. Jóvenes ya hay gente organizada que hace el bien, ¿por qué no apoyarlos? Recuerden que quien no vive para servir, no sirve para vivir.
Gracias por su atención y tiempo.
Por favor, ¡sonría!
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